Panorámica de Manzanera desde el río.

"Glorieta" nevada. Marzo 1994

Valle río "Los Olmos"

  En ocasiones, historia y naturaleza se toman de la mano para crear entornos primilegiados. Con orígenes que se remontan a la época prehistórica, Manzanera ofrece al visitante un cuidado entorno natural rico en pinares y sabinares, plagado de ríos, fuentes y manantiales que la hacen idónea para realizar numerosas excursiones a través de sus bellísimos y apacibles rincones. Sus frondosos valles, en definitiva, hacen de todo su término municipal el lugar ideal para el amante de la naturaleza todavía intacta.

Pero Manzanera (centro de veraneo desde principios de siglo), se ha convertido en los últimos años en una importantísima zona turística con numerosos servicios de alojamiento (balneario, hoteles, camping, viviendas de turismo rural...), de alimentación (restaurantes, comercios, carnicerías, panaderías, fruterías, pescadería, farmacia, mercado...), y de diversión (polideportivo, centro cultural, biblioteca, museo, pub, y numerosos bares...) que hacen de Manzanera una población con gran dotación de servicios y un alegre y desenfadado ambiente con intensa vida nocturna..

El municipio tiene en la actualidad 500 habitantes repartidos entre el núcleo y las poblaciones de Los Cerezos, Alcotas, Los Olmos, Las Alhambras y Paraíso Bajo. en 1971 se le concedió el primer premio Nacional de Embellecimiento "Conde Guadalorce".

Yacimientos del Paleolítico han facilitado la investigación del pasado. De época romana destaca una lápida votiva dedicada a Hércules, así como numerosas monedas. En 1202 tuvo lugar la reconquista de Manzanera por Pedro II de Aragón y pasa por numerosos señores feudales, hasta que en 1808, se logra la incorporación de la villa a la Corona.